27 de septiembre de 2009

Encuentran vestigios de agua pura en planeta Rojo


Cuando aún el mundo no terminaba de sacudirse el asombro por el hallazgo de agua en la superficie lunar, otro estudio realizado con datos de la Nasa reveló que el vital elemento también se encuentra en otra parte del Sistema Solar: en Marte.
La información, que será publicada ayer en el Journal Science, habla no sólo del hallazgo de agua en estado sólido en el subsuelo del planeta rojo, sino también de su increíble estado de pureza, muy superior a lo que se había encontrado antes en los polos.
Si bien este hallazgo no tiene la potencialidad como para pensar en el asentamiento de bases humanas fuera de la Tierra -como el anuncio de la Luna-, sí abre la puerta para otro campo tanto o más llamativo: la posibilidad de que exista vida más allá del cielo, en este caso en Marte.
Ampliar en LosTiempos.com

27 de agosto de 2009

Descubren planeta que colisionará con una estrella

Se trata de un planeta 10 veces mayor a Júpiter y orbita cada vez más cerca de su estrella. Se estima que al Wasp-18b le queda un millón de años de vida.

Astrónomos británicos descubrieron un planeta de un volumen 10 veces mayor a Júpiter, que orbita tan cerca de su estrella matriz que las corrientes estelares deberían haberlo provocado ya la destrucción.
El planeta está tan próximo a su estrella y es tan grande que provoca enormes mareas de plasma en su estrella. Esas poderosas mareas modifican a su vez la órbita del planeta, que tarda menos de un día en circundarla. El resultado es una suerte de danza macabra en la cual el planeta, con una trayectoria en espiral, finalmente caerá sobre la estrella.
Se trata de una muerte lenta. Al planeta Wasp-18b le resta alrededor de un millón de años de vida, dijo su descubridor, el astrofísico inglés Coel Hellier. Su artículo sobre el planeta suicida aparece en la edición del jueves de la revista Nature."Al generar estas mareas, provoca su propia destrucción", dijo Hellier.
La estrella se llama Wasp-18 y el planeta Wasp-18b por las siglas en inglés del equipo que los descubrió, llamado Búsqueda Gran Angular de Planetas. El planeta orbita una estrella en la constelación del Fénix, que se encuentra a 325 años luz de la Tierra, es decir, pertenece a nuestro vecindario galáctico. Un año luz equivale a unos 9,5 billones de kilómetros. El planeta se encuentra a 3 millones de kilómetros de su estrella, apenas un quincuagésimo de la distancia entre la Tierra y el sol. Por eso, su temperatura supera los 2.000 grados Celsius. Su magnitud -10 veces superior a la de Júpiter- y su proximidad a la estrella señalan su muerte probable, dijo Hellier.
Así como la atracción de la Luna provoca mareas dos veces por día en la Tierra, el efecto del planeta sobre su estrella es miles de veces mayor, dijo Hellier. La marea de plasma podría alzarse cientos de kilómetros. Al igual que la mayoría de los planetas fuera de nuestro sistema solar, éste no fue descubierto por medio de un telescopio. Los astrónomos advirtieron que la luz de la estrella disminuía periódicamente y concluyeron que se debía a la interposición de un cuerpo entre ésta y la Tierra.
Los astrónomos conocen unos 370 planetas fuera del sistema solar. Este es "un bicho raro más en el zoológico de los exoplanetas", dijo el especialista Alan Boss, del Instituto Carnegie de Washington. El hallazgo de un planeta suicida es tan inusual que el astrónomo Douglas Hamilton, de la Universidad de Maryland, se pregunta si no habrá otra explicación: podría suceder que los cálculos físicos estén equivocados. La respuesta se conocerá en menos de un decenio si el planeta sigue en su espiral mortal, dijo Hamilton.
Foto: Recreación de un lpaneta similar al "Wasp 18b"

Via/LaVoz.com.ar

18 de agosto de 2009

Primer hallazgo de una molécula base de la vida en un cometa



Investigadores estadounidenses descubrieron nueva evidencia de que podría haber vida más allá de la Tierra, según un estudio divulgado el martes y que muestra que el polvo de un cometa contenía rastros de un compuesto vital para la existencia humana.
Científicos que estudiaban polvo y gases recolectados en enero de 2004 en el cometa Wild 2 por parte de la sonda Stardust de la Nasa, encontraron rastros de glycine, el más simple de los aminoácidos.
"La glicina es un aminoácido usado por los organismos vivos para fabricar proteínas y es la primera vez que se encuentra esta sustancia (orgánica) en un cometa", explicó Jamie Elsila del Centro Goddard de la Nasa, la agencia espacial estadounidense, y principal autor del estudio.
"Nuestro hallazgo alienta la teoría según la cual algunos de los elementos base de la vida se formaron en el espacio y fueron proyectados a la Tierra hace mucho tiempo por impactos de meteoritos y cometas", añadió el investigador en un comunicado.
"Este descubrimiento confirma también la idea de que los elementos fundamentales de la vida son comunes en el espacio. Eso refuerza el argumento de que la vida no es un fenómeno extraño en el universo", añadió el doctor Carl Pilcher, director del Instituto de Astrobiología de la Nasa, que cofinanció el trabajo.
Las proteínas son las moléculas base de la vida. Son utilizadas en todas las estructuras orgánicas desde los cabellos hasta las enzimas y constituyen el catalizador que acelera o regula las reacciones químicas en los organismos, explicaron los investigadores.
La vida utiliza veinte aminoácidos diferentes en una cantidad gigantesca de combinaciones para fabricar millones de proteínas diferentes, añadieron.
Stardust se acercó a menos de 225 km de Wild 2 el 2 de enero de 2004 para tomar muestra de polvo y partículas del cometa. Las muestras fueron enviadas a la Tierra el 15 de enero de 2006 y fueron distribuidas a unos 150 investigadores de todo el mundo para ser analizadas.
Foto: Imagen del Stardust

Via/ Univisión

22 de julio de 2009

Millones de asiáticos contemplan el mayor eclipse solar del siglo


Millones de asiáticos desde la India a Japón pudieron contemplar hoy el eclipse total de sol más largo del siglo XXI, que alcanzó en el Océano Pacífico al sur de Japón una duración de seis minutos y 39 segundos, aunque en muchas partes de Asia el mal tiempo empobreció el espectáculo. El eclipse comenzó a verse de madrugada en el oeste de la India a las 05.29, hora local (23.59 GMT del martes), y dejó de verse por el noreste del país poco más de dos horas después. Los cielos cubiertos dificultaron apreciar el fenómeno a millones de indios en gran parte del territorio, aunque sí fue posible tomar imágenes espectaculares en la ciudad sagrada hindú de Benarés (norte), situada a orillas del río Ganges.
Mientras que la luna ocultaba la luz solar, al menos un millón y medio de indios se bañaron en sus aguas para purgar sus faltas, lo que también ocurrió en ríos sagrados de Bután, Bangladesh y Nepal, donde también se vivió el eclipse total. El fenómeno comenzaba entonces a ser apreciado en territorio chino y grandes ciudades de su franja central, a orillas del principal río del país, el Yangtsé, como Chongqing, Wuhan, Hangzhou y Shanghai, pudieron presenciar de cuatro hasta casi seis minutos de eclipse total.
La isla oriental china de Yangshan, ubicada 130 kilómetros al sureste de Shanghai y unida a sus costas por un puente de 32,5 kilómetros, fue el último punto de Asia continental donde se pudo admirar el eclipse y donde tuvo su mayor duración en tierra firme: cinco minutos y 56 segundos. Varios cientos de personas de 25 países se reunieron allí para observar el eclipse, pero apenas pudieron verlo claramente durante escasos segundos, en distintos intervalos, dada la espesa capa de nubes que cubría la zona durante esos casi seis minutos de súbita oscuridad.
Las zonas norte y sur de China vieron ocultarse parcialmente el disco solar, y lo mismo ocurrió en otros países de la región, como Filipinas, que también sufrió el obstáculo de las nubes propias de la estación de lluvias, al igual que en gran parte de Tailandia. En Malasia la Luna sólo oscureció el 17,8 por ciento del sol y el mejor lugar para verlo fue el norte de su territorio peninsular. Tras oscurecer el cielo del Sudeste Asiático y Japón, el eclipse continuó por el Pacífico, y pasó por las islas Ryukyu (Japón, que vivió su primer eclipse solar en 46 años). A continuación siguió por el atolón Enewetak de las islas Marshall, famoso por los ensayos nucleares de los años 50, y fue visto por última vez en tierra en el islote Nikumaroro de Kiribati.
Se trata del eclipse más largo del siglo XXI y su duración máxima no será superada hasta el que se espera para el 13 de junio de 2132. Para los aficionados a la observación del cielo, que celebran en 2009 el Año Internacional de la Astronomía, cuatro siglos después de que Galileo Galilei comenzase a utilizar un telescopio y de que Kepler describiera por primera vez el sistema solar, el eclipse de hoy era también un motivo de celebración. "Seguro que muchos, entre quienes lo hemos observado hoy, se han acordado de que hace 40 años y dos días que el hombre pisó la Luna por primera vez, y han pensado que hace 40 años estábamos ahí, y ahora ese objeto celeste es el que nos va a tapar el sol", comentó a Efe en Yangshan Pedro Russo, coordinador del Año de la Astronomía.
Notas relacionadas:

17 de julio de 2009

Infoespacioteca. Noticias de Ciencia y tecnología. ‎(espacioteca)‎

Infoespacioteca. Noticias de Ciencia y tecnología. ‎(espacioteca)‎